El derecho de las mujeres a la posesión de tierras está restringido en la legislación de más de cien países. Aunque representa más del 50% en la agricultura rural y produce hasta el 80% de los alimentos en algunas regiones, Solamente el 15% modificado ser propietario del suelo que trabaja.
En Argentina la cifra es del 16%, muy cercana al promedio mundial. A su vez, y según los últimos datos del Indec, apenas el 20% de las explotaciones agropecuarias argentinas están dirigidas por una mujer.
En muchas ocasiones, el acceso a la tierra se da por el medio de la herencia. Es el caso de diana chediack, quien es de Tucumán dirige un emprendimiento que lleva adelante tres mujeres allí. Junto a su hermana ya su hija está dedicada a la producción de limones nuez pecan Eh, tú cria de gallinas ponedoras. Este último proyecto, que inició su hija Carla, aplica una técnica que llama “free gallinas”, porque no se mantiene dentro de un corral. Con ese método la familia busca mejorar la calidad de vida de los animales y la producción.
“Empecé trabajando en el campo familiar a los 24 años en el cultivo de limón y fui aprendiendo el oficio”, comentó el productor a PERFIL. Chediack, quien comenzó ese camino hace 36 años, aseguró que en ese momento «la mujer en el campo era mucho menos comun que ahora»por lo que en ese entonces fue dificil abrirse camino.
Mónica Isabel Olave es productora agropecuaria y ganadera desde hace 23 años, y también heredó la actividad de su familia. Hoy trabaja en más de 700 hectáreas donde incorporamos viñas traseras en la zona de Gardey, provincia de Buenos Aires. Si bien las mujeres fueron ganando espacio, hace dos décadas las cosas eran diferentes. “No fue fácil integrar un sector dirigido en su mayoría por hombres, pero al conocerme y ver que podemos desarrollar las mismas tareas que me fueron aceptando”, aseguró un PERFIL.

El tema del papel de las mujeres en la production y l’importance de igualar en el acceso a la tierra surgio nuevamente en el marco del Día de la Desertificación y la Sequíaen el que las autoridades de Naciones Unidas destaquen el rol de la mujer no solamente en la producción, sino también en la protección del medio ambiente.
En este Marco, la ONU lanzó una campaña denominada «Su tierra, sus derechos», en la que se pretendía poner sobre la mesa este debate. «Las mujeres y las niñas son importantes guardianas del medio ambiente, pero con demasiada frecuencia son exclusidas de la participación y el liderazgo en la gestión y restauración de los recursos de tierras», señala un documento difundido por l’organización internacional.
La campaña también resaltó que, si las mujeres tuvieran el mismo derecho de acceso a la tierra, la producción agrícola crecería tiene un 4% y el impacto de la desnutrición sería considerablemente menor.
Mujeres en la dirección rural: mucho camino recorrido y aún por recorrer
El proyecto dirigido por las mujeres de la familia Chediack tiene una política ambiental clara. «Mi hermana encarga de la parte ambiental, hace monitoreo, estudios, aplica la biología a la producción», comenta. «Se usan los productos fitosanitarios siempre banda verde, y se tienen muy en cuenta los momentos de aplicación y las condiciones ambientales».
La herencia de las tierras familiares está planeada a futuro. «Lo hacemos pensando también en que las próximas generaciones puedan seguir trabajando en el mismo lugar»agregó el productor.
Según Naciones Unidas, más más garantizado esté la igualdad de derechos respecto al acceso a las tierras, más beneficios par la sociedad en su conjunto. Y, como la posesión proviene de la mano de la toma de decisiones, dar a las mujeres esa posibilidad podría contribuir a «mejorar la salud del suelo y los rendimientos».
Para Chediack, el trabajo en el campo requiere capacidad constante. Afirmó que, aunque es una tarea que históricamente fue realizada por hombres, eso no tiene que ver con una capacidad natural de este género. «Creo que es cuestión de capacidad, no de género», concluyó.
La capacitación también es clave para Olave, quien estudiará Administración de Empresas para potenciar su papel como productora. «Mi paso por esa carrera me ha ayudado mucho en la toma de decisiones», agregó.
El derecho a la tierra, ya sea adquirida o heredada, «representa poder e identidad», destaca por su parte la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Sami Bahous. «Por lo tanto, el control de la tierra por parte de las mujeres es básico para lograr la igualdad de género y también la independencia económica», sintetizó.
