Puerto Rico será el escenario de la cuadragésima primera edición del Congreso Interamericano de Psicología, un evento de alcance continental que reunirá a profesionales, investigadores, docentes y estudiantes de la psicología de todo el hemisferio occidental. La cita se desarrollará del 2 al 6 de diciembre en el Centro de Convenciones de Puerto Rico, ubicado en San Juan, y promete ser una plataforma para el intercambio académico y profesional en torno a las tendencias, desafíos y avances en el campo de la salud mental.
Este encuentro, llevado a cabo por la Sociedad Interamericana de Psicología (SIP) con el apoyo de instituciones académicas y organizaciones profesionales de la región, incluirá la participación de delegaciones provenientes de más de 30 países de América y otras partes del mundo. Se espera la asistencia de cerca de 1,500 individuos, incluyendo conferencistas, panelistas, asistentes y representantes institucionales, lo que establece al congreso como uno de los eventos científicos más significativos para la psicología en el continente.
El lema seleccionado para esta ocasión, “Conversaciones desde la Psicología: Ciencia, Derechos Humanos y Descolonización”, representa el enfoque temático del encuentro, enfocado en la convergencia de la práctica psicológica con los contextos sociopolíticos actuales. Se pretende especialmente resaltar el rol de la psicología en la protección de los derechos humanos, en fomentar la equidad social y en tratar realidades históricas complejas como el colonialismo y sus repercusiones en la salud mental de las comunidades.
A lo largo de cinco días, se llevarán a cabo conferencias magistrales, simposios, talleres, presentaciones de investigaciones, mesas redondas y actividades culturales. Estas actividades abordarán una amplia variedad de temas que incluyen salud mental comunitaria, psicología educativa, neuropsicología, trauma, migración, diversidad, género, niñez y adolescencia, entre otros. También habrá espacios dedicados a la psicología aplicada en contextos de emergencia, violencia de género, discriminación y justicia social.
Uno de los propósitos centrales del evento es fomentar un diálogo interdisciplinario e intercultural que permita repensar el rol de la psicología ante los desafíos que enfrentan las sociedades americanas, particularmente en el marco de las crisis sanitarias, económicas, políticas y climáticas que afectan a muchas regiones del continente.
La elección de Puerto Rico como sede tiene un significado especial. Por un lado, se reconoce el aporte histórico de las instituciones educativas y profesionales del país al desarrollo de la psicología en América Latina y el Caribe. Por otro, se busca visibilizar los procesos particulares que vive el archipiélago caribeño en relación con su estatus político, las tensiones coloniales y los retos en salud mental que se derivan de estos factores. En este contexto, el congreso no solo será un espacio científico, sino también un escenario para la reflexión crítica sobre los efectos del colonialismo en la identidad, la salud emocional y el bienestar colectivo.
El grupo responsable de la organización ha resaltado la relevancia de incorporar una visión inclusiva, diversa y que desafíe la colonización en la planificación del evento. Por lo tanto, se ha puesto especial atención en contar con la contribución de voces provenientes de comunidades que han sido marginadas a lo largo del tiempo, tales como pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y activistas sociales, con la finalidad de incorporar sus conocimientos y experiencias en las discusiones actuales sobre psicología.
Además de las actividades académicas, el congreso contará con una agenda cultural que ofrecerá a los asistentes la oportunidad de conocer más sobre la historia, la música, la gastronomía y las expresiones artísticas puertorriqueñas. Esta integración de lo científico con lo cultural busca enriquecer la experiencia del evento y propiciar un ambiente de encuentro humano y profesional.
Con su enfoque en los derechos humanos, la justicia social y la descolonización, el 41º Congreso Interamericano de Psicología se proyecta como un hito en la historia reciente de la disciplina. Puerto Rico, en su calidad de anfitrión, tendrá la oportunidad de situarse en el centro del debate continental, reafirmando su compromiso con una psicología crítica, humanista y socialmente comprometida.

